Abanderados de la Argentina Solidaria 2017

Jorge Strada

62 años Papelnonos Papelnonos | Adultos mayores | Mar del Plata
El proyecto
Jorge es Fundador de Papelnonos, ONG que desarrolla, hace 21 años, respuestas viables para la soledad, la exclusión, la falta de motivación y los deseos de los adultos mayores. Los ayuda a convertirse en actores sociales y solidarios, con proyectos vitales, activos, alegres.
Qué está logrando
Cuenta con cuatro proyectos: Teatro Musical, en el que los adultos mayores representan obras teatrales con instrumentos de papel confeccionados por ellos mismos; Proyecto Humanizarte, en el que acceden a talleres de reflexión; Biblioteca, atienden una biblioteca pública de música y brindan un servicio útil a la comunidad; y Papelnonos Cuenteros, grupo en el que graban radioteatros. Las representaciones se exhiben al público en teatros, colegios y centros culturales, muchas veces con fines solidarios.
El dato
Jorge revitaliza a un sector social todavía excluido. Su modelo de trabajo ha sido replicado en una red nacional de 60 agrupaciones en Argentina y, también, en el extranjero. “Personas mayores, mayores personas”, es uno de sus lemas. Jorge es autor de varios libros sobre la temática.
Su mirada
“Creo en una línea de trazado ascendente en el paso por la vida y la existencia humana, en la que el tiempo no deteriora lo más humano de cada uno sino todo lo contrario; y, en ese sentido, son los viejos los que pueden mostrarnos la vida en plenitud. Un viejo es alguien con todas las edades”.

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http://www.papelnonos.org/ | fundacion@papelnonos.org.ar | (0223) 496 0202

Estrellas de la tarde

“Los mayores son personas que tienen todas las edades”, afirma Jorge Strada. Generó un espacio que revolucionó a los que viven la tercera edad.

El Proyecto

Jorge creó Papelnonos, una fundación en la que los adultos mayores se reencuentran con un proyecto de vida que los estimula y los alegra. Ellos prefieren llamarse “viejos”, sin eufemismos, con coraje, seguros de que es una etapa para ser felices y, también, solidarios.
Papelnonos muestra una imagen vital de la vejez. En lugar de la queja se muestra a personas en acción, donde el compromiso con la vida centrada en valores solidarios es posible.


“Ofrecemos respuestas para los problemas de la soledad, la exclusión social y la falta de motivación y deseos en las personas mayores”, define su fundador. 


Papelnonos trabaja en cuatro áreas. La principal es el Teatro Musical. Los viejos ensayan y ofrecen presentaciones musicales en vivo con instrumentos de papel que ellos mismos construyen. 


La segunda actividad es un taller de reflexión. Guiados por algunos textos y un profesional, comparten vivencias, confrontan los prejuicios que ellos mismos se aplican por su edad y asignan nuevos sentidos al momento que están viviendo. En estas charlas, asumen la decisión de seguir viviendo en plenitud. 


El tercer grupo que tienen es Papelnonos Cuenteros. Graban radioteatros, cuentos narrados y otras piezas orales. Luego, los discos son regalados en asilos o en escuelas en las que los alumnos no puedan desplazarse a ver sus espectáculos en vivo. 


Por último, en la misma sede de la fundación funciona la biblioteca popular de música Astor Piazzolla. Los papelnonos atienden al público de modo gratuito. El desplazamiento social se diluye cuanto dan un servicio a la comunidad.


Jorge, psicólogo astuto, no concibió su fundación sólo como un mimo para los adultos mayores. Ellos se encuentran, se hacen amigos, se reconcilian con su cuerpo y su edad, asumen con fuerza los años que se vienen. Pero, además, salen al encuentro del otro. Las funciones de los artistas de papel son solidarias.


Cómo nace


El ADN y los vínculos familiares tienen lógicas que, a veces, sorprenden. “Los tres abuelos que yo conocí, representaban un modelo de vejez que no me parecía atractivo”, comparte Jorge. Los relatos de la familia le dieron a conocer a un cuarto abuelo con el que no llegó a tener una relación directa en vida. Algo de este cuarto eslabón perdido le despertó curiosidad. Ese abuelo se llamaba Angelo Bello, y en esa figura vacía, Jorge construyó la imagen de bondad y belleza que debería empezar a reconocerse en los adultos mayores. Y que, primero, los propios viejos deberían reconocer en sí mismos. Ese fue un disparador íntimo para que Jorge emprendiera esta acción: “Papelnonos muestra una imagen vital y digna de la vejez, donde en lugar de la queja, el desaliento y las pérdidas se muestra a personas con todas las edades en acción, donde el compromiso con la vida centrada en valores solidarios es posible”.


Quién es


En sus 62 años, Jorge ha incorporado los roles de psicólogo, músico, poeta, narrador. Desde hace dos décadas, sintetizó todas esas facetas al servicio de los viejos. Salvo los momentos en que da clases en la Universidad de Mar del Plata, pasa todos los días en la fundación. Está imantado con las paredes de esa sede. Con la invitación y las herramientas correctas, logró despertar en sus papelnonos la pasión por la vida. Por una vida alegre y comprometida.


Un viejo es una persona con todas las edades. Por eso puede disfrutar y enseñarnos mucho a todos los demás.
“Creo que todos buscamos un sentido a nuestra existencia. Yo creo haberlo encontrado en este trabajo”, reconoce. Jorge compone las canciones para el Teatro Musical y lleva escritos varios libros (novelas y reflexiones) en los que profundiza su visión renovadora de la vejez. Él se anima a ponerle rótulo a la situación de la tercera edad: “Los viejos son excluidos, por eso es interesante lo que hacemos, este grupo empieza a sonar en la sociedad”.


Su huella


El discurso social sentencia que alguien, cuando alcanza determinada edad, está en la recta final y sólo le queda esperar. Si ese alguien se lo cree, todo es opaco. Si después se cruza con un revolucionario como Jorge, y logra entender todo lo que tiene para disfrutar, aprender, compartir y regalar, aparece vida nueva. Le brotan de adentro unas ganas frescas. “Mi hija me trajo aquí luego de la muerte de mi marido”, comparte una señora del equipo, “y ahora sé que debería agradecerle para siempre, porque esto es vida”.

Porque genera eso, Papelnonos se esparció por el mundo sin que Jorge tuviera tiempo de planearlo. Hoy, 5000 viejos pertenecen a las casi 60 agrupaciones de la red, en Argentina, México, Ecuador y Chile.