Abanderados de la Argentina Solidaria 2017

Verónica Torassa

65 años ProMeCer ProMeCer | Desarrollo de comunidades rurales | Azul
El proyecto
Verónica diseñó ProMeCER (Proyecto Mejoremos juntos la Calidad de nuestra Educación Rural), un programa que busca potenciar la educación que reciben los alumnos de las escuelas rurales de Azul, Buenos Aires. El proyecto está superando la desigualdad de oportunidades que sufren los niños comunidades rurales , desarrolla capital humano y fortalece el sentido de pertenencia cultural a la comunidad.
Qué está logrando
Con 3oo niños del nivel primario, 80 del nivel inicial y 500 adultos como beneficiarios, desde 2005 Verónica está logrando, entre otras cosas, que los estudiantes de escuelas rurales accedan a materias especiales como informática, música, deportes, arte y teatro. Asimismo, cada vez más adultos reciben alfabetización digital y más mujeres del sector rural asisten a capacitaciones de hilado artesanal y telar aborigen para comenzar sus pequeños emprendimientos. Sus vidas cambian porque reciben herramientas para su futuro, pueden quedarse en su tierra y, ante todo, porque pasaron de ser invisibles a ser importantes para alguien.
El dato
ProMeCer nace con foco en la educación, pero luego fue ampliando sus proyectos para dar respuesta a distintas problemáticas que se viven en las zonas rurales de la provincia. Por ejemplo, Verónica impulsó la prevención y el tratamiento de zoonosis muy difundidas en la zona, que pueden ser mortales; instaló antenas de internet en todas las escuelas y todavía lucha para que llegue la energía eléctrica de línea.
Su mirada
“Nuestro sueño es poder replicar este proyecto innovador en partidos vecinos de la región cuyas escuelas rurales, su población infantil y sus comunidades padecen la misma inequidad que sufrían las nuestras hace nueve años. Como sociedad, no podemos estar distraídos de esta realidad”.

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Romper el círculo vicioso del aislamiento

Verónica Torassa trabaja para mejorar la calidad educativa y desarrollar el capital humano y social de las comunidades rurales de Azul.

 El proyecto

 

“La principal preocupación que puso en movimiento este proyecto es la desigualdad de oportunidades que tenían los chicos del campo respecto a los chicos de la ciudad”.

 

Verónica Torassa creó Azul Solidario para mejorar la calidad educativa de los alumnos que concurren a escuelas rurales del partido de Azul, que a causa de su bajo número de alumnos  no pueden acceder a las materias especiales como plástica, educación física, idiomas, música o informática.

 

Para ello,  una vez por semana y de forma rotativa llevan a cabo encuentros entre los alumnos de diferentes escuelas, para alcanzar así el número de alumnos necesarios para contar con las materias especiales. Estas acciones no solo contribuyen al mejoramiento de la oferta educativa, sino que ayudan a las docentes rurales a realizar proyectos conjuntos de orden pedagógico, recreativo y de integración comunitaria.

 

“Es maravilloso saber que el ser humano es un ser ilimitado para innovar. Esta creatividad no se puede desperdiciar”. Además, el proyecto contempla un desarrollo integral del capital humano y social de las comunidades rurales de Azul, por lo que también se trabaja otros tres ejes como el acceso a la salud primaria, el cuidado del medio ambiente y la capacitación laboral de las madres de los alumnos.

 

Cómo nace

 

“Es cambiar el círculo vicioso de aislamiento, apatía y resignación y transformarlo en un círculo virtuoso de crecimiento y de afianzamiento”.

 

En sus inicios, Azul Solidario surgió durante la crisis de 2001 para asistir las necesidades más urgentes de la población de Azul. Superada esa etapa, Verónica redireccionó sus esfuerzos hacia la educación y el desarrollo rural.

 

Así, Verónica se propuso diseñar un enfoque integral para comprender y actuar sobre  la realidad sociocultural de las comunidades rurales que la llevó a desarrollar los cuatro ejes del trabajo de su fundación: educación, salud, medio ambiente y género.

 

Quién es

 

“Creo que los chicos son la vida, hay que apostar por ellos todo lo que uno pueda”.

 

Verónica Torrassa es socióloga y desde hace cuarenta años vive en la ciudad de Azul. A lo largo de su carrera trabajó en Hospitales e instituciones penitenciarias. En 1982 diseñó y puso en marcha un programa de Atención Primaria de la Salud dirigido a niños, adolescentes y embarazadas.

 

Entre 1999-2003 se desempeñó como titular de la Dirección de Niñez y Adolescencia de la municipalidad de Azul. Fue durante ese periodo que constituyó la agrupación Azul Solidario. Tras su jubilarse en 2007, se dedicó de forma exclusiva al desarrollo de las comunidades rurales.     

 

Su huella

 

Azul Solidario trabaja con un total de 27 escuelas rurales de Azul agrupadas en 8 circuitos llegando a más de 300 niños de nivel primario y a 80 de nivel inicial. Gracias al trabajo de Verónica, estos alumnos cuentan con plástica, educación física, informática e idioma en su currícula. “A pesar de que están aislados, y muy posiblemente porque están aislados, tienen una capacidad para aprender impresionante”, analiza, orgullosa, Verónica.

 

Además, los programas para los adultos que brinda de la fundación alcanzan a unas 500 personas, brindándoles alfabetización digital y capacitación laboral en hilado artesanal y telar aborigen, lo que les permite a muchas madres una salida laboral. Esto quiebra la necesidad de migrar a las ciudades para subsistir. Las familias permanecen unidas, libres de elegir vivir en su lugar, con un futuro posible en su tierra.